top of page

Impacto cognitivo y social de las tecnologías en el salón de clases

  • 10 ago
  • 3 min de lectura

Por: Liliana Noble Alemán


El abuso en el uso de la redes sociales reduce la capacidad de análisis y la tolerancia a la frustración
El abuso en el uso de la redes sociales reduce la capacidad de análisis y la tolerancia a la frustración

CIUDAD DE MÉXICO, 10 DE AGOSTO 2026. Siguiendo con los lunes dedicados a reforzar la información correspondiente al exceso de uso de las redes sociales por parte de la niñez mexicana, tarea fundamental de la presidenta Claudai Sheinbaum Pardo, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, apeló a la apertura al diálogo basado en un enfoque contextualizado que engloba la magnitud del problema y la necesidad de apoyo.


Señaló que, en Estados Unidos, el 23% de las notificaciones ocurren en clase (una cada 4 minutos) y que recibir estas alertas puede implicar hasta 20 minutos para recuperar la concentración total. Destacó que los maestros no pueden enfrentar este dilema solos; es un reto que requiere un esfuerzo conjunto de toda la comunidad educativa para proteger el aula como un espacio de encuentro insustituible.


La maestra Yareni Annalie Domínguez Delgado, pedagoga de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expuso que, en relación con el impacto cognitivo y social de la tecnología en las juventudes, es importante destacar el cambio de atención y señaló:

“pasamos de una atención profunda (reflexiva, son pausas) a una hiperatención fragmentada que salta entre estímulos. Lo que reduce la capacidad de análisis y la tolerancia a la frustración”, expresó.

Asimismo, añadió que el riesgo de delegar el pensamiento a la inmediatez digital nos lleva a no investigar ni cuestionar, sustituyendo el pensamiento crítico por respuestas automáticas.


La propuesta central no se trata de competir con las pantallas, sino de recuperar la escuela como espacio central para la pausa, el vínculo humano y el pensamiento profundo en tres ejes fundamentales:


  1. Resistencia: Recuperar espacios físicos, diálogo y reflexión frente a la lógica de la inmediatez.

  2. Cuidado: Formar ciudadanía crítica para detectar desinformación, sesgos y riesgos digitales.

  3. Comunidad: Reconstruir el tejido social, donde el vínculo humano esté por encima de los algoritmos.

Al concluir su participación, aseguró que la tecnología puede simplificar, pero es la pedagogía con arraigo social y cuidado lo que realmente transforma.


En su oportunidad, la maestra Sandra Ortega Rivero, licenciada en Educación Primaria, aseveró que la experiencia diaria en las aulas y los cambios que estas ocasionan se han experimentado en generaciones enteras, tanto en el comportamiento como en la comunicación.


Actualmente, dijo, se conoce que el comportamiento trae como resultado niños con menor concentración, bajo rendimiento escolar, alta frustración ante tareas que no son inmediatas y pérdida de habilidades de comunicación entre ellos.


También, este tipo de conductas relega los vínculos familiares hasta el extremo de dejar de lado detalles como las afinidades con sus padres o conocer lo que es del agrado de mamá y papá, evidenciando una reducción de la convivencia y el diálogo en casa, destacó.

“las herramientas digitales como QR de libros de texto son útiles si tienen un propósito didáctico y van acompañadas de preguntas y monitoreo docente

Sin supervisión, solo generan saturación de información.

Ortega Rivero, con 30 años de experiencia, expresó que la responsabilidad es compartida y propone un trabajo colaborativo entre docentes, familias y escuelas, con acuerdos según cada comunidad, además de pedir formación docente para fortalecer el pensamiento crítico.

"El gran desafío es regalarles a los niños algo que ninguna pantalla puede ofrecer: tiempo para mirar al otro, conversar, descubrir y aprender sin prisa."

Finalmente, aseguró que es importante el acompañamiento de profesionales, tanto para las familias como para los niños en las escuelas. La intención no es prohibir, es educar con presencia humana.

Comentarios


bottom of page