Generación de energía sustentable con sargazo
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Por: Liliana Noble Alemán
@pulsosaludable

CIUDAD DE MÉXICO A 30 DE JUNIO, 2026. La acumulación masiva de macroalgas en los litorales costeros ha dejado de ser un problema exclusivamente ambiental para convertirse en el punto de partida de una innovación tecnológica de alto impacto. Mediante procesos de valorización orgánica, un equipo de especialistas en química avanzada ha logrado sintetizar biomateriales funcionales capaces de integrarse a dispositivos de almacenamiento y conversión energética limpia.
El investigador del Departamento de Química del Cinvestav, Omar Solorza Feria, encabeza un proyecto enfocado en mitigar el impacto ambiental del arribo masivo de estas especies marinas mediante su reconversión tecnológica. La propuesta científica promueve la generación de energía sustentable con sargazo a través de dos vertientes principales: la manufactura de membranas poliméricas biodegradables para celdas de combustible y la síntesis de biocarbones mediante pirólisis.
La viabilidad técnica de este esquema de economía circular radica en que la biomasa recolectada se compone casi en su totalidad por especies con un elevado contenido de polisacáridos y compuestos orgánicos. Los desarrolladores explicaron que esta composición química facilita el desarrollo de alternativas ecológicas frente a los insumos comerciales tradicionales, posicionando la generación de energía sustentable con sargazo como un modelo de aprovechamiento integral viable para el sector de tecnologías limpias.
“Nuestra investigación propone la valorización del sargazo para la obtención de biomateriales funcionales con aplicaciones energéticas”
Innovación en celdas de combustible y membranas biodegradables
El corazón del desarrollo tecnológico se centra en el ensamble membrana-electrodo, componente crítico de las celdas de combustible donde la película polimérica actúa como un electrolito sólido y una barrera selectiva para el transporte iónico. La colaboradora de ESIME-Z, Hilda Margarita Alfaro López, detalló que la extracción y modificación de los polímeros naturales de la macroalga marrón (como alginatos y fucoidanos) permite obtener películas flexibles con una alta capacidad de retención de agua y estabilidad térmica.
Actualmente, el grupo de investigación ya produce estas membranas base y se encuentra en la fase de evaluación de estabilidad para optimizar su eficiencia a largo plazo. De acuerdo con las pruebas de laboratorio, el material actual es capaz de generar una potencia de 100 mA/cm², lo que ha llevado al equipo a iniciar el proceso formal de registro para someter una patente debido a sus propiedades electroquímicas competitivas.
“La extracción y modificación de sus polisacáridos ofrece una oportunidad concreta para transformar un residuo problemático en materia prima”
Desarrollo de biocarbones para el almacenamiento energético
De forma complementaria, el proyecto aborda el diseño de estructuras carbonosas con propiedades electroquímicas específicas a través de la pirólisis y la activación química de la alga. El posdoctorante en el Cinvestav, Juan Carlos Ortiz Herrera, indicó que la abundancia de ligninas, polisacáridos y minerales en la materia prima favorece la creación de biocarbones con estructuras micro y mesoporosas de alto desempeño.
“Generamos una membrana base flexible con propiedades físicas e iónicas”
Estas características estructurales resultan de gran utilidad para emplear el biocarbón como material activo en supercapacitores, baterías de última generación y como soportes catalíticos en procesos vinculados a la producción de hidrógeno. Con estas aplicaciones, la investigación demuestra la factibilidad de transformar un desecho que genera condiciones de hipoxia y gases tóxicos en las costas caribeñas en una fuente renovable de materiales avanzados para la transición energética.



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