En el Infarto Cerebral tiempo es cerebro: El método del INNN para evitar el 90% de los casos
- hace 14 horas
- 2 min de lectura
Por: Liliana Noble Alemán
@pulsosaludable

CIUDAD DE MÉXICO, 29 DE MAYO 2026. El cuidado de la salud vascular se ha convertido en una prioridad urgente en la medicina moderna mexicana. El Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” ha lanzado un llamado contundente a la población para entender que la gran mayoría de los eventos vasculares encefálicos son completamente eludibles si se toman las cartas necesarias en el asunto de forma anticipada.
La prevención del infarto cerebral es totalmente posible mediante la modificación de conductas cotidianas y la detección temprana. Cuando una arteria que transporta oxígeno hacia la estructura cerebral se bloquea, el tejido neuronal comienza a morir rápidamente, lo que detona consecuencias devastadoras a nivel familiar y financiero. Por ello, el neurólogo David Vidal González, quien se desempeña actualmente como Fellow de la Clínica de Enfermedad Vascular Cerebral del (INNNMVS), destaca la necesidad de acudir a revisiones médicas periódicas antes de que aparezcan daños irreversibles.
De acuerdo con el especialista, la estrategia principal para consolidar la prevención del infarto cerebral radica en mantener bajo estricto control clínico patologías comunes como la hipertensión arterial, la diabetes y los niveles elevados de colesterol. Asimismo, el médico David Vidal González enfatiza que erradicar el tabaquismo y combatir activamente la obesidad disminuyen drásticamente el peligro, especialmente ahora que se observa un preocupante aumento de casos en plataformas de población mucho más jóvenes debido al sedentarismo. En palabras del propio experto, “la mayoría de estos factores son modificables y pueden prevenirse”, lo que abre una ventana de esperanza para la salud pública.
El diagnóstico precoz se apoya en herramientas de vanguardia no invasivas como el ultrasonido Doppler carotídeo. Este estudio permite explorar las arterias del cuello para ubicar estrechamientos o capas de grasa acumuladas mucho antes de que impidan el libre paso de la sangre. Si bien el sistema de salud cuenta con procedimientos avanzados de emergencia en fases agudas, como la remoción mecánica de coágulos o sustancias intravenosas para disolverlos, la intervención previa sigue siendo el camino más seguro. Con respecto a esto, el neurólogo clínico puntualiza de forma directa que “tiempo es cerebro”, invitando a la sociedad a memorizar los signos de alarma súbitos, tales como la pérdida de fuerza facial o en las extremidades, y los problemas repentinos para articular palabras.
El panorama epidemiológico en el país registra decenas de miles de afectados cada año, una tendencia impulsada por el envejecimiento de los habitantes y el descontrol de enfermedades crónicas. Ante esta realidad, el seguimiento personalizado busca estabilizar las arterias y corregir hábitos dañinos a partir de la cuarta década de vida. Para concluir, el especialista David Vidal González reitera un mensaje que busca transformar la conciencia social: “el infarto cerebral puede prevenirse”, un recordatorio imperativo de que un chequeo a tiempo en el primer nivel de atención es la diferencia entre una vida plena y una discapacidad permanente.



Comentarios