¿Dolor al subir escaleras? Por qué no debes ignorar esa opresión en el pecho
- hace 21 horas
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Por: Liliana Noble Alemán
@pulsosaludable

El lenguaje silencioso del corazón: ¿Es cansancio o algo más?
CIUDAD DE MÉXICO, 13 DE MAYO 2026. Esa sensación de pesadez o presión en el centro del tórax tras una caminata intensa, una comida copiosa o un episodio de estrés no siempre es fatiga acumulada. En muchas ocasiones, el cuerpo está intentando comunicar una deficiencia en el riego sanguíneo. La angina de pecho se manifiesta precisamente cuando el músculo cardíaco no recibe el oxígeno necesario para funcionar correctamente, actuando como un semáforo en amarillo antes de una emergencia mayor.
En un país donde las estadísticas del INEGI reflejan una realidad crítica, con miles de decesos anuales por patologías cardíacas, entender la angina de pecho se vuelve una herramienta de supervivencia. No se trata solo de un dolor pasajero; es el resultado del estrechamiento de las arterias coronarias que, de no atenderse, puede evolucionar hacia un infarto agudo al miocardio.
La importancia de no normalizar estos síntomas es vital, ya que la angina de pecho suele confundirse con problemas musculares o ansiedad. La Dra. Edith Ruiz Gastélum, cardióloga clínica, enfatiza que “identificar la angina de pecho a tiempo puede marcar la diferencia entre prevenir o enfrentar un infarto”, subrayando que cualquier malestar recurrente en el pecho debe ser evaluado por un especialista para evitar daños permanentes en el tejido del corazón.
Factores de riesgo y prevención en el entorno mexicano
La prevalencia de enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad en México crea un terreno fértil para las complicaciones vasculares. El sedentarismo y el tabaquismo agravan la situación, haciendo que las señales de advertencia pasen desapercibidas hasta que el flujo sanguíneo se bloquea por completo. Al respecto, la Dra. Edith Ruiz Gastélum, cardióloga clínica, advierte que “la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz” para frenar el avance de estas condiciones antes de que comprometan la calidad de vida del paciente.
El diagnóstico temprano mediante estudios como electrocardiogramas o pruebas de esfuerzo permite diseñar tratamientos personalizados. Además de la intervención médica, el control del peso, una alimentación equilibrada y la gestión del estrés son pilares fundamentales. Como bien señala Ruiz Gastélum y ante ello, es necesario:
“no normalizar las señales que el cuerpo envía”
Pues una detección oportuna es, en última instancia, una decisión que se toma con el corazón para proteger el futuro.




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