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¿Cómo influye el vínculo entre las emociones y los alimentos en el desarrollo de la obesidad?

  • 21 jul
  • 2 min de lectura

Por: Liliana Noble Alemán

@pulsosaludable


La relación que los seres humanos desarrollan con la comida posee profundas raíces que van desde los vínculos afectivos de la infancia hasta complejos mecanismos cerebrales
La relación que los seres humanos desarrollan con la comida posee profundas raíces que van desde los vínculos afectivos de la infancia hasta complejos mecanismos cerebrales

CIUDAD DE MÉXICO A 21 DE JULIO, 2026. La relación que los seres humanos desarrollan con la comida posee profundas raíces que van desde los vínculos afectivos de la infancia hasta complejos mecanismos cerebrales. Históricamente, el acto de comer se ha asociado a la recepción de afecto familiar; sin embargo, la ciencia médica demuestra que existen vías específicas en el cerebro, como el sistema de recompensa, que se estimulan de manera particular ante ciertos productos hipercalóricos.


Cuando una persona experimenta un pensamiento constante y una rumiación repetida en torno a la comida, podría estar manifestando un fenotipo específico de vulnerabilidad metabólica. Los especialistas señalan que el vínculo entre las emociones y los alimentos no depende de una simple decisión individual o de la llamada fuerza de voluntad, sino de una intrincada red biológica y regulatoria que se activa ante estados de tristeza, ansiedad o alegría.


Entender el vínculo entre las emociones y los alimentos desde una perspectiva científica permite a los pacientes identificar si su sistema de recompensa responde a componentes impulsivos. El psiquiatra Héctor Esquivias, explica que "el antojo es una emoción acompañada de un pensamiento y un componente por un alimento específico", diferenciándolo de una respuesta biológica ordinaria de hambre cuando estos episodios se vuelven frecuentes y difíciles de regular.


Entornos sobregénicos y el rol de la salud mental

La sociedad actual convive en entornos que facilitan la socialización a través de la comida, lo que puede complicar el panorama para quienes intentan regular su peso corporal. En ocasiones, las personas que buscan superar el consumo de sustancias lícitas o ilícitas recurren a la comida como un mecanismo compensatorio, lo que en el ámbito clínico puede derivar en una patología dual que requiere un abordaje interdisciplinario.


El Dr. Héctor Esquivias, experto salud mental, advierte que "saltar de una conducta adictiva a otra requiere tratamiento", ya que ambas condiciones afectan de forma directa el entorno social y personal del individuo. Por ello, el primer paso para quienes se identifican con estas conductas consiste en acudir a un profesional de la salud de su entera confianza, garantizando un acompañamiento empático que evalúe la historia clínica particular en lugar de buscar soluciones simplistas en plataformas digitales.


Finalmente, el debate actual sobre la percepción corporal y el bienestar exige un manejo ético por parte de los profesionales de la comunicación. Es fundamental transmitir mensajes que respeten la autonomía de cada individuo sobre su cuerpo, sin descuidar la responsabilidad de informar sobre la salud metabólica. Al respecto, el Dr. Héctor Esquivias destaca que "como comunicadores es conveniente tener un mensaje ético que todos como sociedad tenemos que procurar", priorizando el bienestar integral y la salud por encima de los discursos polarizados.

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