Especialistas de la UNAM evalúan los riesgos de la inteligencia artificial en la salud mental de los jóvenes, advirtiendo que el entorno virtual funciona ya como un hábitat de identidad. A través de datos estadísticos se detalla la sustitución de vínculos afectivos por interacciones con agentes virtuales. El análisis institucional sugiere un enfoque multisectorial para regular los algoritmos orientados al esparcimiento de menores.