Con la aprobación unánime en el Congreso y el respaldo de 24 congresos locales, la reforma que establece la semana laboral de 40 horas en México es ya una realidad constitucional. La medida, impulsada por la presidencia, garantiza que por cada ocho horas laboradas al día, los trabajadores tengan derecho a dos días de descanso obligatorio, aplicándose de manera gradual a partir de 2027 sin reducción salarial.