La Ciudad de México implementa un programa de apoyo universal para estudiantes de universidades públicas que residan en la zona metropolitana. Este esfuerzo busca formar profesionales con sentido humano y solidario, garantizando un futuro de conocimiento y transformación. Además, el gobierno reafirma su respeto a la autonomía universitaria frente a recientes disturbios, promoviendo el diálogo pacífico como motor de cambio.