La Secretaría de Salud prohíbe de forma definitiva el uso del aditivo Rojo 3 en México tras revelarse que su consumo supera los límites seguros. La autoridad sanitaria otorga un plazo estricto a las empresas para eliminar este ingrediente de dulces, postres y bebidas. Esta histórica decisión busca proteger a la población, especialmente a los niños, de componentes con indicios tumorales.