¿Por qué las enfermedades cardiovasculares en mujeres mexicanas son una bomba de tiempo desde la infancia?
- 11 abr
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Por: Liliana Noble Alemán
@pulsosaludable

¡Bomba de tiempo biológica! Las enfermedades del corazón en las mexicanas no avisan en la adultez: se gestan desde el vientre materno y estallan con la obesidad en la adolescencia y el descontrol de la tiroides en la menopausia.
La combinación más letal: El hipotiroidismo no diagnosticado y el climaterio destruyen la protección arterial femenina, provocando una crisis silenciosa que apaga la vida de 90 mil mujeres al año en el país.
CIUDAD DE MÉXICO, 11 DE ABRIL 2026. La salud metabólica y hormonal de la población femenina no es un tema que deba abordarse únicamente al llegar a la madurez. La realidad médica demuestra que las alteraciones endocrinas y el riesgo cardíaco comienzan a estructurarse mucho antes de lo que se piensa, incluso desde el desarrollo intrauterino. Las condiciones de salud de la madre durante la gestación, sumadas a la falta de planeación médica previa y al sedentarismo, actúan como los primeros determinantes para que las nuevas generaciones manifiesten resistencia a la insulina e hipertensión a edades sumamente tempranas.
Al crecer en entornos obesogénicos, la adolescencia se convierte en la primera ventana crítica de peligro. En esta etapa, el sobrepeso y la obesidad actúan como los principales disparadores de las enfermedades cardiovasculares en mujeres mexicanas, al detonar trastornos complejos como el síndrome de ovario poliquístico, sangrados irregulares y la pérdida de cabello de patrón masculino. Al respecto, "el sobrepeso es uno de los factores más importantes", afirma la Dra. Gabriela Morales, reconocida especialista en endocrinología, quien advierte que esta ganancia de masa grasa frente a la pérdida de músculo facilita notablemente la aparición de diabetes e hígado graso desde la juventud.
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El peligro se multiplica de forma alarmante con el paso de las décadas, especialmente al alcanzar la quinta o sexta década de la vida. Con la llegada del climaterio, el cuerpo femenino experimenta un cese en la producción de estrógenos, lo que altera profundamente la salud cardiometabólica y acelera el envejecimiento celular. Cuando el hipotiroidismo —que afecta a casi el 24% de las personas mayores de 60 años en urbes como la Ciudad de México— se presenta en conjunto con la menopausia, la protección arterial natural desaparece por completo:
"La menopausia es la última oportunidad de la mujer para identificar factores que la van a condenar", advierte la Dra. María de Lourdes Basurto, endocrinóloga investigadora en el Hospital para la Mujer y Secretaria General de la Academia Nacional de Medicina, sobre la necesidad de revisiones clínicas exhaustivas, ya que el hipotiroidismo no tratado genera más daño cardiovascular al afectar directamente las arterias coronarias.
Esta cadena de eventos de salud cardiometabólica, explica por qué las enfermedades cardiovasculares en mujeres mexicanas se han consolidado de manera devastadora como la principal causa de muerte en el país. El panorama es tan crítico que "si sumamos los fallecimientos derivados de complicaciones por diabetes, hipertensión y enfermedad vascular cerebral, la cifra escala de forma alarmante hasta rozar los 200,000 decesos anuales", alertó la Dra. Gabriela Borrayo Sánchez, cardióloga y secretaria general de la Facultad de Medicina de la UNAM. El problema se agrava por un severo retraso social y emocional en la atención de urgencias, donde las pacientes tardan hasta una hora más que los hombres en ir al hospital debido a roles de cuidado, sumado a que los síntomas de un infarto en ellas suelen ser atípicos, manifestándose sutilmente a través de fatiga extrema o falta de aire.
Para frenar esta crisis, la comunidad médica insiste en la urgencia de implementar revisiones clínicas exhaustivas y personalizadas. El monitoreo constante de la presión arterial, el perfil de lípidos y la función tiroidea no son exámenes complementarios opcionales, sino pilares de supervivencia.
Aquellas mujeres con hipotiroidismo controlado y sin riesgos oncológicos pueden encontrar en las terapias de reemplazo hormonal una alternativa para recuperar la protección cardíaca perdida, transformando la prevención en la única garantía para alcanzar una longevidad saludable y libre de eventos catastróficos.
En la Ciudad de México, especialistas en endocrinología y cardiología coinciden en que la obesidad, el hipotiroidismo y la menopausia elevan drásticamente la mortalidad por afectaciones al corazón en la población femenina de nuestro país, por lo que es urgente dejar de confundir el malestar físico con simples crisis emocionales.
México enfrenta una crisis visible que exige priorizar la salud de las mujeres frente a los síntomas atípicos de un infarto al miocardio. Reconocer su alta tolerancia al dolor y, de manera urgente, diseñar programas de cuidados que dejen de recaer exclusivamente sobre los hombros femeninos son los pasos cruciales para detener esta dolorosa estadística.




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