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¿Gripe eterna o algo más? El peligro oculto de normalizar tus síntomas este Día Mundial de la Alergia

  • hace 19 horas
  • 2 min de lectura

Por: Liliana Noble Alemán

@pulsosaludable


El control ambiental en el hogar y el diagnóstico oportuno son fundamentales para reducir las crisis inmunológicas en la población.
El control ambiental en el hogar y el diagnóstico oportuno son fundamentales para reducir las crisis inmunológicas en la población.

CIUDAD DE MÉXICO A 8 DE JULIO, 2026. El bienestar físico y la calidad de vida de millones de personas se ven desafiados diariamente por respuestas inmunológicas que suelen confundirse con padecimientos menores. De acuerdo con la Organización Mundial de la Alergia, entre el 20% y el 40% de la población del planeta coexiste con alguna condición alérgica, lo que demuestra que no se trata de una simple molestia pasajera, sino de un problema de salud pública que requiere atención y un diagnóstico adecuado.


Este 8 de julio se conmemora el Día Mundial de la Alergia, una fecha clave para visibilizar el impacto real de estas afecciones en el día a día. El doctor Alejandro Mendoza, especialista en inmunología clínica, señala que “una respuesta exagerada del sistema inmune puede alterar el sueño y la concentración de forma severa”, transformando actividades cotidianas en verdaderos retos para quienes no reciben el tratamiento correcto.


En el marco del Día Mundial de la Alergia, los expertos enfatizan la necesidad de clasificar adecuadamente las manifestaciones de la enfermedad, ya que no todas son iguales. Las variantes más frecuentes incluyen la rinitis alérgica —caracterizada por congestión y flujo nasal sin fiebre—, el asma alérgica, la dermatitis atópica y las alergias alimentarias. Estas últimas representan un riesgo mayor, ya que pueden desencadenar anafilaxia, una emergencia médica que compromete la vida si no se aborda a tiempo.


El peligro de la automedicación

Ante los primeros síntomas visuales o respiratorios, la tendencia común es recurrir a fármacos de venta libre. La doctora Elena Rostova, jefa del departamento de alergología institucional, advierte que “los antihistamínicos antiguos ocultan el problema de raíz y generan somnolencia severa”, lo que eleva el riesgo de sufrir accidentes mecánicos o laborales, además de provocar un efecto rebote que empeora la congestión nasal a largo plazo.


Por esta razón, la regla de oro de los especialistas es evitar el uso de antialérgicos por más de tres días consecutivos sin supervisión. Cuando las molestias persisten, la consulta con un profesional es el único camino seguro para diseñar un perfil de bienestar personalizado.


Pilares para el control y la prevención

El manejo óptimo de estas condiciones no se limita a mitigar las crisis, sino a estructurar un entorno saludable. El doctor Alejandro Mendoza explica que “la inmunoterapia es el único tratamiento capaz de modificar la evolución natural de la enfermedad”, permitiendo que el organismo se adapte progresivamente a los alérgenos ambientales o alimentarios


Los tres pilares fundamentales para mantener el control son:


  • Control ambiental: Identificar detonantes como el polvo, el polen o el pelo de mascotas, y mantener espacios ventilados con fundas antiácaros.


  • Planes de acción: Contar siempre con medicamentos de rescate, como inhaladores o autoinyectores de adrenalina, asegurando que el entorno familiar y escolar sepa utilizarlos.


  • Educación e información: Dejar de normalizar las molestias crónicas para recuperar la libertad de respirar y disfrutar plenamente de la rutina diaria.

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