¡Adiós a las rentas impagables! Clara Brugada lanza reforma histórica contra la gentrificación en CDMX
- hace 21 horas
- 2 Min. de lectura
Por: Liliana Noble Alemán
@pulsosaludable

CIUDAD DE MÉXICO, 22 DE ABRIL 2026. La Ciudad de México inicia una transformación profunda en materia de vivienda para proteger el bolsillo de sus habitantes. La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, presentó la iniciativa de reforma constitucional que servirá de base para la Propuesta de Ley de Rentas Justas, un mecanismo diseñado para frenar el desplazamiento forzado y garantizar que el acceso a un hogar sea un derecho y no un privilegio. Ante la crisis global de vivienda que afecta a millones, la capital busca blindar jurídicamente a los inquilinos, especialmente a los sectores más vulnerables y a las nuevas generaciones que hoy destinan casi la mitad de sus ingresos al pago de alquiler.
Esta ambiciosa Propuesta de Ley de Rentas Justas establece cuatro ejes fundamentales para reequilibrar el mercado inmobiliario. El primer punto, y quizás el más relevante para la economía familiar, dicta que los incrementos anuales en los contratos de arrendamiento no podrán superar el índice de inflación reportado por el INEGI. La mandataria capitalina destacó que “cuidar la ciudad es un acto colectivo” y que elevar este principio a rango constitucional asegura que la justicia social no dependa de la voluntad política en turno, sino que se convierta en una obligación permanente del Estado para combatir la gentrificación.
La implementación de la Propuesta de Ley de Rentas Justas contará con el respaldo técnico del Secretario de Administración y Finanzas, Juan Pablo de Botton Falcón, quien detalló que el decreto busca ampliar la reserva territorial del gobierno para fomentar la vivienda social. Además, se creará una institución pública dedicada exclusivamente a mediar en las relaciones inquilinarias, protegiendo tanto a dueños como a arrendatarios bajo un marco de certeza jurídica. Durante el anuncio, Brugada Molina enfatizó que con esta medida “habitar esta ciudad será un derecho”, marcando un precedente mundial en la lucha por el territorio y el vínculo comunitario de las personas con sus barrios.
Finalmente, la estrategia contempla el reconocimiento del derecho al arraigo vecinal, impidiendo que el desarrollo económico expulse a quienes han construido su vida en zonas céntricas. Con el apoyo de funcionarios como Pablo Yanes Rizo, Secretario de Bienestar e Igualdad Social, y Rocío Lombera González, coordinadora de Asuntos Internacionales, el proyecto avanzará hacia el Congreso local para su discusión en septiembre. La Jefa de Gobierno concluyó que esta reforma es una respuesta a una demanda histórica, pues “el centro es que cuidarnos es colectivo”, asegurando así que la Ciudad de México permanezca habitable, diversa y justa para el millón de personas que hoy dependen de un alquiler.



Comentarios