La Ciudad de México vibró con la clase de fútbol más grande del mundo, reuniendo a miles de ciudadanos en el Zócalo capitalino para superar el récord anterior por casi diez veces su capacidad. Bajo el liderazgo de Clara Brugada Molina y el apoyo del Gobierno de México, este evento marcó el inicio social de la Copa Mundial FIFA 2026 con un potente mensaje de unidad y paz global.