La renovación del PACIC se consolidó como una estrategia clave entre el gobierno de México y el sector privado para blindar la economía popular. A través de este esfuerzo conjunto, se garantiza un precio máximo de 910 pesos para los 24 productos esenciales de consumo básico. Este acuerdo voluntario busca contrarrestar las presiones inflacionarias internacionales y proteger de forma directa el poder adquisitivo de las familias mexicanas.