El regreso a la escuela, con la convivencia en espacios cerrados y el cambio de rutinas, incrementa el riesgo de que los niños contraigan enfermedades respiratorias. Para evitar que el inicio del ciclo escolar se convierta en una batalla constante contra la gripe, la tos y el resfriado, es crucial tomar medidas preventivas que fortalezcan sus defensas y los protejan de contagios.