El Gobierno de México consolida el Programa Vivienda para el Bienestar con una meta ambiciosa de 1.8 millones de acciones habitacionales. Entre la construcción de viviendas nuevas para jóvenes y trabajadores que ganan menos de dos salarios mínimos, y la reestructuración masiva de créditos hipotecarios, el programa busca garantizar el derecho a un hogar digno sin intermediarios.