La federación médica internacional promueve la prevención de enfermedades neurológicas mediante la difusión de hábitos diarios que fortalecen la reserva cognitiva. Los especialistas enfatizan que gran parte de los factores de riesgo asociados al deterioro mental son modificables con un estilo de vida adecuado. El diagnóstico oportuno y la estimulación intelectual constante se consolidan como pilares fundamentales para la salud pública.