El subsecretario Ramiro López Elizalde expuso en la ONU la adhesión de México a la declaración sobre ENT y Salud Mental, señalando la paradoja nacional: una alta tasa de muertes por alimentos procesados a pesar de tener una rica gastronomía. El discurso revela que, si bien medidas como el etiquetado y los impuestos a refrescos son eficaces, no benefician de inmediato a las comunidades más pobres, que carecen de agua potable y opciones saludables