¿Fracking ecológico? El ambicioso plan de México para extraer gas sin dañar el agua
- 9 abr
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Por: Liliana Noble Alemán
@pulsosaludable

CIUDAD DE MÉXICO, 9 DE ABRIL 2026. México inicia una transición hacia un modelo extractivo de vanguardia donde el cuidado de los recursos hídricos es la prioridad absoluta. La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha confirmado que su administración analiza el aprovechamiento del gas no convencional, pero bajo una condición innegociable: el abandono definitivo de las técnicas de fracturación hidráulica que impactan negativamente el entorno. Esta nueva visión busca aprovechar la riqueza energética del subsuelo mediante procesos que sustituyen los químicos agresivos por soluciones que no comprometan la salud de los ecosistemas.
El eje central de esta política es la implementación de innovaciones que permitan que el gas no convencional sea extraído con una huella hídrica mínima. A diferencia del pasado, el Gobierno de México evalúa la extracción de gas no convencional mediante tecnologías biodegradables y sustentables que permiten el tratamiento y reutilización total del agua empleada en los pozos. Según la mandataria, el objetivo es evitar la contaminación de los mantos freáticos, utilizando incluso agua salada o residual en lugar de agua dulce, asegurando que “el fracking tradicional ese no lo queremos utilizar” por sus graves consecuencias ambientales.
Para garantizar el éxito de este proyecto, se ha convocado a un grupo de especialistas de instituciones de élite, como el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) y la Secretaría de Energía (SENER). El Secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina, junto con otras dependencias, colaborará en la logística de estos proyectos que buscan fortalecer la soberanía nacional. El aprovechamiento del gas no convencional no solo reducirá la dependencia de las importaciones, sino que fomentará la transferencia tecnológica, permitiendo que empresas mexicanas desarrollen sus propias sustancias biodegradables para la industria.
Finalmente, este esquema de desarrollo energético se mantendrá bajo el control del Estado, priorizando contratos mixtos que beneficien a la nación por encima de intereses particulares. La Presidenta Sheinbaum Pardo enfatizó que la soberanía sobre el gas no convencional está garantizada por la Constitución, y que cualquier participación privada deberá alinearse a estándares ecológicos internacionales. Con este "viraje" tecnológico, México se posiciona como un referente en la búsqueda de energías fósiles menos invasivas, demostrando que es posible fortalecer la economía sin sacrificar el patrimonio natural de los mexicanos.




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