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¿El fin de las bacterias súper resistentes? El sorprendente hallazgo con veneno de alacrán que promete curar la tuberculosis

  • 27 may
  • 2 min de lectura

Por: Liliana Noble Alemán

@pulsosaludable


Científicos del INCMNSZ realizan pruebas biológicas bajo estrictos protocolos dentro de las instalaciones de presión negativa, evaluando el impacto de los nuevos compuestos sintetizados sobre cepas activas de la bacteria
Científicos del INCMNSZ realizan pruebas biológicas bajo estrictos protocolos dentro de las instalaciones de presión negativa, evaluando el impacto de los nuevos compuestos sintetizados sobre cepas activas de la bacteria

CIUDAD DE MÉXICO, 27 DE MAYO  2026. La búsqueda de soluciones médicas frente a las amenazas sanitarias globales ha tomado un rumbo sorprendente en la Ciudad de México. Ante el preocupante aumento de la resistencia bacteriana que invalida los esquemas médicos tradicionales, la comunidad científica ha volcado sus esfuerzos en el análisis de compuestos derivados de la biodiversidad nativa. Este enfoque disruptivo ha abierto la puerta a una investigación de vanguardia que promete transformar el panorama de la medicina neumológica moderna.


Una de las propuestas más innovadoras consiste en el uso de componentes del veneno de alacrán para desarrollar nuevos antibióticos contra la tuberculosis. Esta iniciativa cuenta con la participación activa del doctor Rogelio Hernández Pando, quien se desempeña formalmente como el coordinador del Área de Patología Experimental del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” (INCMNSZ). El especialista lidera las fases de evaluación biológica y destaca la urgencia de hallar alternativas eficaces ante un panorama donde la enfermedad sigue cobrando más de un millón de vidas anualmente a nivel global.


La relevancia de optimizar el veneno de alacrán para desarrollar nuevos antibióticos contra la tuberculosis radica en el diseño de terapias híbridas que reduzcan la duración de los esquemas terapéuticos actuales, cuya complejidad suele derivar en el abandono del paciente. Para consolidar este avance, el equipo multidisciplinario del INCMNSZ aprovecha su infraestructura tecnológica avanzada, que incluye laboratorios de alta bioseguridad nivel 3 (BSL-3). El doctor Rogelio Hernández Pando puntualizó que el reto central es "hacer estas moléculas más estable" y optimizar su viabilidad en seres vivos de forma segura.


El origen de este logro científico se remonta a los descubrimientos iniciales de los expertos del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes aislaron los compuestos activos del arácnido. Posteriormente, mediante una alianza estratégica, investigadores de la Universidad de Stanford consiguieron replicar de forma química y artificial estas sustancias. Gracias a este hito, los laboratorios del INCMNSZ pueden ejecutar ensayos preclínicos exhaustivos sin la necesidad de recolectar miles de especímenes vivos, acelerando el proceso de desarrollo farmacéutico de manera sostenible.


Las evaluaciones preclínicas han arrojado resultados sumamente alentadores en el combate directo contra la bacteria Mycobacterium tuberculosis. El equipo de patología experimental enfoca sus esfuerzos en asegurar que estas nuevas variantes terapéuticas posean un índice de seguridad óptimo, mitigando cualquier reacción adversa en el organismo. El doctor Rogelio Hernández Pando confirmó con entusiasmo que los primeros resultados experimentales en los modelos de laboratorio ya mostraron una "actividad antimicrobiana prometedora" en los cultivos celulares.


El camino hacia un medicamento comercial viable implica la creación de un fármaco combinado que fusione las propiedades del componente natural con los tratamientos ya avalados por las autoridades sanitarias. Este avance posiciona a las instituciones mexicanas en el mapa de la innovación biomédica internacional. En palabras del propio coordinador del Área de Patología Experimental del INCMNSZ, Rogelio Hernández Pando, este tipo de proyectos demuestra con absoluta claridad que "México tiene grupos de investigación biomédica de muy alto nivel" en la actualidad.

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